LAS PROCESIONES. Llegaron procedentes de Barcelona, Zaragoza, Tarragona. Por quinto año consecutivo decenas de familias acudieron al santuario de Torreciudad (Huesca) para rendir un homenaje e a la Virgen del Quinche. La peregrinación recorrió un kilómetro con la efigie antes de llegar a una explanada donde se celebró la homilía. En la galería de advocaciones marianas de la cripta se han expuesto otras imágenes ecuatorianas, como la Virgen del Cinto, Nª Sª de la Natividad del Huayco, la Virgen del Panecillo, Nª Sª de la Merced, la Virgen del Cisne, la Virgen de Baños y la Dolorosa del Colegio.
MÁS SITIOS. El ritual se repitió en Tudela organizado por los jugadores del Club Deportivo Quito que ejercieron de priostes. La hermandad comenzó su andadura hace unos ocho años, un poco menos que la agrupación Pueblos Unidos que llevó la imagen a la parroquia madrileña de San Francisco Javier, en el barrio de la Ventilla. La talla fue donada por los jesuitas de Quito. Antes ocupaba un espacio en una capilla anexa, ahora sus devotos podrán venerarla en la parroquia principal.
Cuatro años acumula la celebración en Cox (Comunidad Valenciana) que esta vez incluyó una comida de campaña y una gran fiesta-baile en el recinto de las piscinas municipales de Granja de Rocamora. En Menorca, la procesión partió desde la calle Gustavo Mas hasta la Plaça de la Catedral. En la localidad madrileña de Getafe, las celebraciones llegaron de la mano de la Asociación de Ecuatorianos residentes en Getafe (AERGE) y se concentraron en el barrio La Alhóndiga.
LA MALA IMAGEN. Más de una veintena de ecuatorianos resultó herida en Burgos, en una pelea multitudinaria durante los actos en honor a la Virgen del Quinche. El incidente ocurrió en una nave del polígono industrial de Villalonquejar. Botellas, plaos y piezas de mobiliario volaron por los aires. No hubo detenciones pero la imagen de la colonia quedó resentida después del espectáculo provocado por las altas dosis de alcohol. Al parecer la fiesta carecía de permiso municipal.